Contexto de la campaña

Cacha en la antigüedad fue un templo ceremonial Puruhá y está ubicado a 3 200 metros de altitud, en el cerro más alto. En una habitación de piedra se colocan troncos de árboles y pedazos de madera, que funcionan como percheros. Allí se exhiben shigras (bolsos), tres tipos de fajas originarias y bufandas. Todas esas prendas se tejen manualmente en telares hechos con pedazos de troncos e hilos de borrego. Los artesanos tiemplan las fibras y anudan firmemente los hilos para formar los diseños y formar figuras para adornarlos. Estas figuras, como la pishic siza (flores) y el quingo (surcos), representan la cosmovisión andina. Unos 10 artesanos entregan cada semana sus creaciones para abastecer el centro artesanal. Rosa Janeta, de 50 años, es una de ellas. Ella aprendió a elaborar guangos (cintas para el cabello), fajas y otras prendas, desde su niñez. En base a este contexto queremos nosotros impulsar el Valor de la Mano de Artesanías de Cacha a la ciudadanía riobambeña, que no solamente conozca sus artesanías sino su cultura el valor que tiene en su conjunto, sus detalles lo que representa el color sus forma y textura. Que se sienta identificado a través de una pulsera o un pocho o una cinta como parte de la cultura Puruhá que esto permita fortalecer y concientizar en la sociedad en especial a los jóvenes que hoy en día tienen muy poco interés en conocer la historia de un pueblo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario